Si es insólita la situación de un Gobierno que no presenta los Presupuestos, el eventual silencio o la demora del Tribunal en decidir sería demoledor para su autoridad como defensor de la Constitución
El comportamiento del Ejecutivo con el Parlamento no presentando el proyecto de Presupuestos del Estado es un descaro constitucional. Es necesario decirlo con claridad para impedir que se consume su aceptación acrítica, cuando no su abierto apoyo
Sin Presupuestos no hay Legislatura.
Por mucha determinación que el Presidente tenga, y es evidente que la tiene, no podrá avanzar en su agenda, como dijo, sin el concurso del Poder Legislativo. Al menos, mientras nuestro sistema sea una democracia parlamentaria.