Hora novísima, pessima tempora sunt. Vigilemus. Así es como empieza un famoso poema escrito en torno a 1144 por Bernardo de Cluny y cuyos tres mil versos estaban dedicados a
Si es insólita la situación de un Gobierno que no presenta los Presupuestos, el eventual silencio o la demora del Tribunal en decidir sería demoledor para su autoridad como defensor de la Constitución
El presidente de los EE.UU acaba de hacer una afirmación tan sincera como auténticamente escandalosa: Yo no necesito el derecho internacional.
Aquí no se habla ya el lenguaje del derecho. Se habla el lenguaje del poder. De un poder que, en ausencia de reglas, llega hasta donde llegue su fuerza con la espada (Venezuela) o con la cartera (Groenlandia).
Es la vuelta al estado salvaje.
Tercera de ABC. 26 de diciembre 2026 Hace poco más de una década se sembró en España la semilla de una polarización tóxica que ha comenzado a asfixiar el funcionamiento
Las responsabilidades penales, si las hubiere, se ventilan en otra sede y con otras reglas de juego. Confundir y mezclar la responsabilidad política y la responsabilidad penal supone en la práctica vaciar el Parlamento y correr el riesgo de politizar la Justicia. Al Parlamento lo que es del Parlamento y a los Tribunales lo que es de los Tribunales.
Pero una cosa es la crítica de los hechos declarados probados o de la coherencia entre estos y el fallo de las sentencias y otra cosa muy diferente es la descalificación del juez acusándole de partidista, sectario o con motivaciones políticas. Cuando esto lo hace cualquier ciudadano está imputando una conducta delictiva a un determinado juez. Pero cuando lo hace nada menos que el presidente de un Gobierno o sus ministros tales descalificaciones tienen una mayor gravedad.
La cuestión ahora es ¿Quis custodiet ipsos custodes? ¿Quién vigila al vigilante? Seremos los ciudadanos quien digamos realmente la última palabra en las próximas elecciones generales. Tendremos que pronunciarnos sobre si aceptamos o no esta extralimitación de la actual mayoría avalada por un extralimitado tribunal, más constituyente que constitucional.
Así pues, si de verdad, pues, está dispuesto a asumir su responsabilidad política el presidente sólo tiene dos caminos: o acudir al Parlamento, dar las explicaciones pertinentes y ver si mantiene o no la confianza de la Cámara o convocar las elecciones generales para saber si los ciudadanos le damos el perdón que con tanta insistencia nos pidió en su rueda de prensa del día 12.
El comportamiento del Ejecutivo con el Parlamento no presentando el proyecto de Presupuestos del Estado es un descaro constitucional. Es necesario decirlo con claridad para impedir que se consume su aceptación acrítica, cuando no su abierto apoyo
In Memoriam, firmado por Manuel Atienza, Liborio L. Hierro, Francisco Laporta, Alfonso Ruiz Miguel y Virgilio Zapatero. Catedráticos eméritos de Filosofía del Derecho. 3 febrero de 2025 No hace mucho